El espacio intergubernamental y los Organismos Iberoamericanos - COIB

Cuando se inició la planificación de las actividades conmemorativas del Quinto Centenario, ciertos gobiernos iberoamericanos comenzaron a delinear la idea de constituir un ámbito de reunión de los países iberoamericanos. 
A partir de dicha iniciativa se convoca a la Primera Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Guadalajara, México, en 1991 y deciden "establecer un diálogo al más alto nivel entre los países de Iberoamérica. Los Jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Guadalajara, México, hemos decidido constituir la Conferencia Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno con la participación de los Estados soberanos de América y Europa de lengua española y portuguesa". 

Sin embargo, no nacen allí los esfuerzos por ir delineando un campo de trabajo a nivel iberoamericano. En efecto, ya en 1954 se crea la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). En ese mismo año se crea la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS) y finalmente en 1922 se constituyen la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ) y la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos (COMJIB), todos ellos organismos internacionales iberoamericanos. 

Finalmente, en el año 2004 se crea la Secretaría General Iberoamericana como organismo permanente de la Conferencia Iberoamericana.

COIB

El Consejo de Organismos Iberoamericanos (COIB) constituye un mecanismo de coordinación, diálogo y propuesta entre estos organismos con el objeto de fortalecer aún más la coordinación interagencial a nivel iberoamericano, potenciar el aprovechamiento de los recursos humanos y materiales disponibles y promover, en definitiva, el fortalecimiento del espacio iberoamericano. 

El Consejo, integrado por los cinco Secretarios Generales, es presidido por el Secretario General de la SEGIB y las propuestas y acuerdos que de allí emanen podrán ser presentados a la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. 

Culmina de esta manera un proceso que permitirá potenciar el espacio de cooperación, fortaleciendo el sistema iberoamericano e institucionalizando a través de la SEGIB las relaciones de la OEI, la OISS, la OIJ y la COMJIB con la Conferencia Iberoamericana.